Un reportaje de la televisión nacional mostró el mal estado de la Unidad 5 de la central termoeléctrica de Mariel, una de las más importantes de la isla. Afirman que sufre de obsolescencia tecnológica y deficiencias operativas que limitan su capacidad de generación de calor.

El ingeniero Edier Guzmán, director de generación térmica de Unión Eléctrica (UNE), dijo que la Unidad 5 de Mariel tiene una capacidad de 90 mW, pero opera entre 28 y 30 mW. Los expertos han identificado una larga lista de problemas que limitan la capacidad del sistema de generación de energía y dicen que lo mismo ocurre con la mayoría de las centrales termoeléctricas de Cuba.

Los problemas técnicos incluyen daños en los conductos, infiltraciones, el mal estado de las placas del intercambiador de calor y la imposibilidad de producir el vapor necesario para generar electricidad. Esta unidad no ha sido reparada desde 2014 y será reparada pronto.

Según el funcionario, la Unidad 5 podría estar fuera de servicio entre 30 y 45 días. También aseguró que estas obras dependen de que el sistema eléctrico nacional restablezca su funcionamiento y proporcione progresivamente cargas de respaldo para minimizar los apagones que sufre la población cubana en medio de la grave crisis epidemiológica y económica actual. Guzmán dijo que se trata de una intervención profunda que requiere la sustitución de casi el 100% de las líneas, y aseguró que la inversión es del orden de 10 millones de dólares.

A mediados de septiembre, cientos de usuarios en las redes sociales informaron de continuos cortes de electricidad en la mayor parte de Cuba. La compañía eléctrica afirmó que se debía a una «vibración» en las líneas de transmisión de 220 kV.

La Unión Eléctrica aseguró que el problema se había solucionado, pero que los apagones no cesarían. Lázaro Guerra, director técnico de la empresa, explicó que estos problemas se debían a defectos técnicos en las instalaciones provocados por un mantenimiento inoportuno.