Manuel Marrero Cruz, instruyó a la Aduana General de la República para que organice la recepción y el envío de los paquetes que lleguen a Cuba y gestione con los gobiernos provinciales su entrega inmediata, informó la televisión estatal.

«La gente está trabajando mucho, pero no hay consistencia con los resultados», dijo el primer ministro cubano tras reconocer las deficiencias en las compañías navieras estatales responsables del retraso en la distribución de los paquetes que llegan a la isla.

Los principales problemas encontrados en los almacenes eran el flujo innecesario de mercancías, el excesivo tratamiento de los paquetes y la lentitud de los envíos, lo que provocó las quejas de la población.

El Dr. C. José Acevedo Suárez, de la Universidad de Ciencias Tecnológicas, dijo que la aduana debe flexibilizar sus procedimientos para agilizar la entrega de paquetes que llegan a Cuba, no como una medida de emergencia, sino como parte de un proceso que garantice la eficiencia del servicio en el futuro.

«Necesitan aumentar su capacidad de manipulación de paquetes en un 60%», dijo el profesor Acevedo Suárez.

«El cuello de botella está en los almacenes», dijo Marrero Cruz, quien también explicó que la solución no parece estar en aumentar la disponibilidad de vehículos, sino en agilizar los procesos dentro de las empresas de transporte.

El nuevo director de Aerovaradero, una de las instalaciones con más problemas en este sentido, aseguró que están desarrollando un plan de acción para atender las deficiencias y como parte de este plan implementarán un plan puerta a puerta en Cienfuegos, el establecimiento de un punto de distribución en La Habana y dijo que en Manzanillo, Granma, están ultimando detalles para un espacio similar.

Las autoridades dicen que hay seis compañías navieras en Cuba que se encargan de recibir y distribuir los paquetes que llegan a la isla a través de transportistas de países como Panamá, España y Estados Unidos.

A pesar del discurso oficial, la gente sigue denunciando que el envío de paquetes a Cuba es un problema que ya existía antes de la pandemia de coronavirus, que agravó la crisis con la ausencia de vuelos internacionales y el cierre de las fronteras.